Diplomado en Aeromedicina
Generación VI
Trauma.
Introducción.
Entendemos por
trauma a una lesión física generada por un agente externo, puede tener
diferentes características de acuerdo a la región corporal afectada, la
dimensión del mismo y principalmente de acuerdo al mecanismo de lesión, pueden
existir al mismo tiempo traumas en más de una región corporal del paciente.
Las lesiones por
trauma no afectan únicamente al quien las sufre si no que tienen un impacto muy
importante tanto en su familia cercana como en la sociedad en general debido al
impacto económico que representa atender a este tipo de pacientes, una de las
principales causas de trauma a nivel mundial son las colisiones en vehículos a
motor.
Como personal de
salud nos vemos en la imperiosa responsabilidad de educarnos continuamente para
ofrecer a nuestros pacientes por trauma la atención integral que ellos
necesitan.
Atención de pacientes
por traumatismo.
Debemos
considerar que la atención del paciente producto de traumatismo comienza en
momento en el que somos despachados a la emergencia, el momento del despacho
podemos ya ir obteniendo cierta información que será relevante para la atención
de la misma, el siguiente paso dentro de la atención al llegar a la escena será
la evaluación de la misma, verificando que las condiciones sean seguras para
nosotros como personal de salud y para nuestro o nuestros pacientes, aquí
veremos también si existe la necesidad de solicitar más recursos para la
atención de la emergencia, la cantidad de pacientes, impresión general de lo
sucedido y el posible mecanismo de lesión, ya realizado esto comenzamos la
evaluación primaria de nuestro paciente. Dentro de la evaluación primaria
debemos estar atentos a definir si nuestro paciente se encuentra o no en estado
crítico, de esto dependerá principalmente nuestro tiempo de permanencia en la
escena, vamos a evaluar y a ir resolviendo los problemas que amenacen
inmediatamente la vida del paciente durante la evaluación primaria del mismo:
X.- hemorragias exanguinantes,
para verificar la presencia de estas se valora rápidamente al paciente;
extremidades superiores, extremidades inferiores, cabeza y cuello, de encontrar
una hemorragia exanguinante la tratamos rápidamente de acuerdo al sitio de la
lesión.
A.- valoración de la vía
respiratoria, verificamos la permeabilidad de la misma, de ser necesario
mantenemos la permeabilidad con alguna de las maniobras que dominamos las
cuales pueden ir desde maniobras básicas hasta avanzadas.
B.- respiración, evaluamos
la respiración del paciente verificando su frecuencia (si es muy rápida o muy
lenta) y su eficiencia, observamos el tórax anterior y posterior, verificando que
sea simétrico, la existencia o no de algún estigma de trauma, palpamos en busca
de posibles lesiones costales, auscultamos comparando la presencia de ruidos
respiratorios, consideramos si es necesaria la administración de oxígeno
suplementario y el dispositivo adecuado para el paciente, además decidimos si
debemos apoyar con ventilación o no al paciente, en este punto podríamos
encontrarnos con la necesidad de realizar procedimientos para la atención de
problemas como neumotórax a tensión o el tratamiento de heridas penetrantes en
toras, etc.
C.- circulación, verificar
el pulso, (características), y buscar posibles síntomas de shock, evaluar la posibilidad
de presencia de hemorragias internas, considerar la necesidad de administrar fluidos
al paciente recordando que “cada eritrocito cuenta”, controlar la temperatura
del mismo.
D.- discapacidad, evaluamos
el estado neurológico del paciente, su nivel de consciencia, la posibilidad de
existencia de una lesión cerebral traumática, signos de elevación de la PIC y
de herniación cerebral, considerando el tratamiento necesario de acuerdo al
requerimiento del paciente. Verificamos la presencia de un posible trauma en columna
mediante un adecuado examen físico, para decidir si es necesaria la restricción
del movimiento espinal en el mismo.
E.- exposición, se debe
exponer al paciente para revisar posibles lesiones, además de evitar y tratar
la hipotermia.
Es necesario
decidir transportar al paciente a un centro de salud en donde puedan ser
atendidas las necesidades del mismo.
Posterior a la
evaluación primaria del paciente debemos realizar la evaluación secundaria del
mismo, recordando que en el caso de que el paciente se encuentre en estado
crítico no debemos retrasar su traslado por ningún motivo, esta evaluación de
ser necesario y tener la oportunidad en un paciente crítico se la puede
realizar durante el transporte.
Dentro de la
evaluación secundaria en primer lugar debemos reevaluar periódicamente el
paciente buscando posibles amenazas a la vida. Realizamos una evaluación
minuciosa cabeza – pies, cuantificamos signos vitales, realizamos una
entrevista al paciente o a algún familiar sobre datos importantes de si mismo y
del evento por el cual se encuentra lesionado.
Conclusión.
La atención de un paciente traumatizado debe ser integral y oportuna, considerando incluso las posibles lesiones secundarias que una de nuestras acciones o decisiones puede ocasionar o no, es un compromiso adquirido el mantenernos estudiando y actualizando nuestros conocimientos y habilidades continuamente.

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